Estoy tirada en el sofá junto a la chimenea, manoseando mi plan para mañana y quería, cómo no, compartirlo con todos vosotros.
Ya estoy pensando en mañana por la mañana. Recién levantada me desperezaré bien, saldré al jardín cubierto de nieve y saludaré con un puñadito de pienso a los tres gatitos que tenemos adoptados. Después un buen desayuno a base de fruta, galletitas y café me entonaré para animarme a destapar la moto para rutear en las horas centrales del día.
Mi objetivo es llegar a Segovia por la N 110 desde Villacastín, para seguir por esta misma vía dirección Soria y todo para llegar a Torrecaballeros, municipio segoviano. Mmmmm ya estoy oliendo los hornos de leña de los numerosos restaurantes y disfruto pensando en el consomé caliente y sabroso que me repondrá de la fría ruta motera.
El camino está flanqueado a mano derecha de mi marcha por buena parte del Sistema Central, que se verá cuajado de nieve refulgente por la luz del sol. Esta sensación sobre dos ruedas es espectacular. Bueno, ésta y casi todas sobre ella, la verdad. Veré vacas, burritos, ovejas. Todo de camino allí.
Paso obligado de
Todo el municipio está salpicado de restaurantes, bares, hoteles y casa rurales con mucho encanto y gusto. Lo cierto es que llegar ahí nos mueve de lugar espacial y nos lleva a otra época que con todo, la hace cercana. Época de herrerías artesanas y pastoreo por pastizales infinitos. Queso curado, cordero, pan vino. Navaja y zurrón.
Una excursión para disfrutar en soledad o en compañía, y que en fin, a cuatro ruedas, tampoco está mal.
Una idea dominguera. Ya me contáis.
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